Para el correcto funcionamiento de la unidad, es necesario garantizar un respaldo en el sistema de manera que se respete el tiempo mínimo de funcionamiento considerando el mayor entre el tiempo mínimo de APAGADO y el tiempo mínimo de ENCENDIDO. En definitiva, contribuyen a limitar el número de encendidos de los compresores por hora y a evitar desviaciones no deseadas del punto de consigna de la temperatura del agua suministrada. La siguiente fórmula permite calcular el volumen mínimo de agua para un chiller:

Donde:

Vmin es el contenido mínimo de agua del sistema [l]

Ptot es la capacidad frigorífica total de la máquina [kW]

N: número de pasos de reducción de capacidad

ΔΤ: diferencial permitido en la temperatura del agua. A menos que se especifique lo contrario, este valor se considera de 2,5 K

ρ: densidad del fluido. A menos que se especifique lo contrario, la densidad del agua se considera

cp: calor específico del fluido

A menos que se especifique lo contrario, se considera el calor específico del agua, considerando el uso del agua y agrupando algunos términos, la fórmula se puede reescribir de la siguiente manera:

N es igual al número de compresores instalados en la unidad. El valor de N es 3 para unidades que cuenten con un compresor inverter.

En cualquier caso, siempre son preferibles mayores cantidades de agua, ya que permiten un menor número de arranques y paradas de los compresores, un menor desgaste de los mismos y un aumento de la eficiencia del sistema como consecuencia de una reducción del número de transitorios eléctricos por los arranques.

También cabe señalar que, para unidades aire-agua que funcionen en modo bomba de calor, la cantidad mínima de agua debe tener en cuenta la necesidad de la unidad para realizar el desescarche. Tener un volumen de amortiguamiento adecuado permitirá evitar variaciones demasiado altas de la temperatura del agua suministrada al final del ciclo de descongelación.