Dentro de un centro de datos, los aires de precisión son equipos que mantienen el control estable de la temperatura y la humedad relativa. Si bien estamos acostumbrados a ver equipos de este tipo en su versión de expansión directa, también es cierto que este tipo de unidades tienen algunas ventajas cuando se usa su versión enfriada por agua.

Múltiples Equipos, Un Solo Circuito

Una de las ventajas principales de estas unidades, es la posibilidad de utilizar un chiller para enfriar grandes cantidades de agua y poder conectar varias unidades de precisión en serie, permitiendo tener un solo recorrido de tubería de suministro y uno de retorno, en lugar de múltiples recorridos de tubería de cobre para gas refrigerante como las versiones DX.
Esto significa un gran ahorro en tiempo de instalación y en facilidad de mantenimiento debido a que, una fuga de agua es más fácil de detectar qué una fuga de gas refrigerante.
Si se requiere redundancia, es posible usar la misma tubería, solo es necesario adicionar un chiller de la capacidad total del sistema. Por ejemplo, si el requerimiento de enfriamiento es de 100 TR y se requiere redundancia, se pueden tener 2 unidades de 100 TR cada uno, uno operando y otro en stand-by. También es posible tener 3 chillers de 50 TR, dos unidades operando y uno en stand-by. En ambos casos se cumple con tener un sistema de respaldo en caso de falla de cualquier elemento del sistema de enfriamiento de agua.

Mayor Calor Sensible

El calor sensible es la capacidad que tiene el intercambiador de calor de enfriar sin cambiar de fase el fluido. Por ejemplo, un serpentín con una superficie muy fría, usualmente genera condensado, esto significa que el aire se enfría tanto que llega a un punto de saturación y comienza lo que se conoce como deshumidificación mecánica, que es el efecto de bajar la humedad absoluta pero elevar la humedad relativa.
Existen dos métodos para evitar que el aire inyectado tenga una humedad relativa alta: en el primero se pueden usar elementos como resistencias eléctricas, cuya función es recalentar el aire para corregir su humedad relativa y evitar inyectar aire muy frío, ya que eso podría enfriar elementos metálicos del cuarto y a su vez generar condensado en esas superficies.
El segundo método es usar agua como fluido refrigerante pero a una temperatura de suministro por encima del punto de rocío de aire. Esto evita que el aire llegue a su punto de saturación y limita la capacidad de producir condensado en la superficie del intercambiador de calor, lo que significa que el calor sensible se acerca mucho al calor total del equipo.

Aun cuando la capacidad de enfriamiento no cambia, el usar una temperatura de agua de suministro y retorno más altas si puede afectar la selección del chiller, lo que significa que para entregar la misma capacidad de enfriamiento a condiciones de operación, donde no se le exige trabajar “tanto”, es posible usar un chiller con características físicas más pequeñas, como menos ventiladores o un modelo de intercambiador más pequeño, brindando un ahorro de dinero a la hora de seleccionar los equipos.